Erik Hacha Sangrienta
Erik Hacha Sangrienta, hijo de Harald I, reinó en Noruega apenas dos años (c. 931-933) antes de ser desplazado por su hermano Håkon. Pasó el resto de su vida en Inglaterra, donde llegó a reinar en Northumbria con capital en York, y murió en Stainmore en 954.

Erik Hacha Sangrienta —Eiríkr blóðøx, también traducido como «el Sanguinario»— fue hijo de Harald I y uno de los reyes más breves de Noruega. Su reinado duró unos dos años. Su fama, en cambio, viene sobre todo de lo que hizo después, y fuera del país.
Un reinado corto
| Rey de Noruega | c. 931 – 933 |
| Depuesto por | Su hermano Håkon el Bueno |
| Muerte | En Stainmore, Inglaterra, en 954 |
Harald tuvo muchos hijos y, a su muerte, el reino se convirtió en un campo de disputa entre ellos. Erik se impuso al principio, pero perdió el trono cuando su hermano Håkon regresó de Inglaterra con apoyos suficientes. Erik salió del país y no volvió.
El apodo
Las sagas explican el sobrenombre por la eliminación de varios de sus hermanos en la lucha por la sucesión. Es la versión más repetida y encaja con el gusto de las sagas por los apodos explicados.
Hay otra posibilidad que manejan los especialistas: que el nombre se ganara en sus campañas posteriores, ya en las islas Británicas. No hay forma de decidirlo con las fuentes disponibles, así que cualquier texto que afirme una sola versión con seguridad está yendo más lejos de lo que permiten los datos.
Rey en York
Lo más documentado de su vida ocurrió en Inglaterra. Erik llegó a reinar en Northumbria, con capital en York, un territorio que por entonces estaba fuertemente marcado por la presencia escandinava. No lo hizo de forma continua: fue expulsado y volvió a hacerse con el poder antes de perderlo definitivamente.
Murió en 954, en Stainmore, en circunstancias que las fuentes cuentan de maneras que no terminan de encajar entre sí.
Gunnhild, su esposa
Las sagas dedican mucha atención a Gunnhild, presentada como una mujer de gran influencia política sobre Erik y, más tarde, sobre sus hijos. También la retratan con rasgos de hechicera.
Ese retrato conviene leerlo con distancia: las sagas se escribieron siglos después y en un contexto cristiano, y la figura de la mujer poderosa y peligrosa era un recurso narrativo frecuente. Lo que hay debajo del retrato es difícil de recuperar.
Después de Erik
Sus hijos volvieron a Noruega y acabaron enfrentándose a Håkon, que murió por las heridas recibidas en la batalla de Fitjar. La disputa entre las dos ramas de la familia de Harald marcó buena parte del siglo X noruego.
La secuencia completa está en reyes vikingos de Noruega.


